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Nutricionista en Huesca: qué hacemos en la primera consulta

Foto del escritor: Especialista en nutrición
Especialista en nutrición
18 ago
3 min de lectura





Hay personas que llegan a su primera consulta de nutrición con una carpeta llena de dietas.


La que les funcionó durante tres semanas. La que encontraron en internet. La que empezaron un lunes y abandonaron después de una cena fuera de casa.


También se suele llegar con una frase:

“Sé perfectamente lo que tengo que hacer. Lo que me falta es fuerza de voluntad”.

Pero conocer qué alimentos son saludables no siempre resuelve el problema. La dificultad puede estar en los horarios, el cansancio, la falta de organización o en intentar seguir recomendaciones que no encajan en la vida real.


Por eso, en LGS Clinic la primera consulta de nutrición no comienza con una dieta.

Comienza con una conversación.


Primero necesitamos conocer tu vida

Imagina que llegas a casa a las ocho de la tarde y terminas cenando lo primero que encuentras. Podríamos decirte que prepares una cena equilibrada. Técnicamente sería correcto, pero quizá no sería suficiente.


Necesitamos saber qué ha ocurrido desde que te levantaste.

Puede que hayas desayunado deprisa, comido delante del ordenador y pasado demasiadas horas sin volver a tomar nada. Quizá llegas a casa con hambre, cansancio y ninguna capacidad para tomar otra decisión.

Lo que sucede en la cena no siempre empieza en la cena.


Durante la primera consulta revisamos:

  • El motivo por el que has decidido pedir ayuda.

  • Tus horarios y hábitos habituales.

  • Cómo son tus jornadas laborales y familiares.

  • Tu relación con la comida.

  • Tu descanso, energía y actividad física.

  • Los intentos que has realizado anteriormente.

  • Tu estado de salud, medicación y analíticas disponibles.

  • Las dificultades que más interfieren en tu día a día.

No buscamos identificar todo lo que haces mal. Buscamos comprender qué está manteniendo el problema.


¿Te pesamos en la primera consulta?

La valoración puede incluir el peso u otras medidas cuando resulten necesarias para el objetivo del tratamiento.


Pero no es obligatorio en todos los casos ni constituye el centro de la consulta.

La báscula aporta un dato. No explica por qué llegas con tanta hambre al final del día, por qué te cuesta organizarte o por qué piensas constantemente en lo que deberías comer.


Si pesarte te genera malestar, puedes comunicarlo. La valoración debe adaptarse a cada persona.


Lo que parece falta de voluntad puede ser falta de estructura

Es difícil tomar decisiones tranquilas cuando llevas muchas horas sin comer. También es difícil cocinar si llegas agotada y no existe ninguna organización previa.


Por eso, una intervención nutricional no debería pedirte que demuestres cuánto eres capaz de controlar.


Debería ayudarte a construir una estructura que necesite menos control para funcionar.

El primer cambio puede ser preparar una opción para media tarde, reorganizar la compra o establecer un horario más realista.


Los cambios pequeños que resuelven un momento difícil del día suelen tener más recorrido que una transformación radical.


¿Recibirás una dieta personalizada?

Dependerá de tu motivo de consulta y de tus necesidades.

En algunos casos puede ser útil elaborar una pauta nutricional estructurada. En otros, será preferible comenzar con recomendaciones concretas y observar cómo funcionan antes de ampliar el plan.


La propuesta puede incluir:

  • Organización de horarios y comidas.

  • Ideas adaptadas a tu jornada.

  • Revisión de hidratación y cafeína.

  • Estrategias para comprar, cocinar o comer fuera.

  • Una pauta personalizada, cuando esté indicada.


No buscamos entregarte una dieta perfecta que solo puedas seguir durante unos días.

Buscamos una forma de alimentarte que también funcione cuando la semana se complica.


¿Con qué saldrás de la primera consulta?

Al finalizar tendrás un punto de partida claro:

  • Una explicación de los patrones observados.

  • Uno o dos objetivos iniciales.

  • Una estrategia adaptada a tu situación.

  • Indicaciones prácticas para empezar.

  • Una propuesta de seguimiento.


Nutrición desde una mirada coordinada

La alimentación puede estar relacionada con la ansiedad, el descanso, el dolor, la actividad física o la forma en la que organizas tu jornada.

Por eso, cuando es necesario, el área de nutrición puede coordinarse con psicología o fisioterapia.


Esto no significa que todas las personas necesiten acudir a tres profesionales. Significa que no tratamos la alimentación como si estuviera separada del resto de tu vida.


Tu nutricionista en Huesca

Quizá no necesitas que alguien vuelva a explicarte qué alimentos son saludables.

Puede que necesites comprender por qué, sabiendo todo eso, sigues llegando a determinados momentos del día sin energía, sin organización o sintiendo que has vuelto a fallar.


En LGS Clinic comenzamos observando tu salud, tus hábitos y tu vida real.

Porque una propuesta nutricional no debería obligarte a vivir pendiente de ella.

Debería ayudarte a vivir con más energía, criterio y tranquilidad.

LGS Clinic

Reserva tu primera consulta.

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