Impecable


Todo lo que cuesta parecer que puedes con todo
Respondes mensajes, cumples los plazos, recuerdas lo que los demás olvidan. Si aparece un problema, buscas una solución. Quienes te conocen saben que pueden contar contigo.
Lo que quizá no ven es lo que ocurre cuando llegas a casa. La conversación que sigues repasando. La duda sobre si habrás hecho algo mal. El cansancio de acostarte mientras tu cabeza prepara el día siguiente.
Puedes estar cumpliendo con todo y, aun así, no encontrarte bien.
A esta experiencia se la suele llamar ansiedad de alto funcionamiento: una expresión divulgativa, no un diagnóstico clínico, que describe la presencia de ansiedad mientras se mantiene un buen funcionamiento aparente.
Cuando hacerlo bien nunca parece suficiente
Puede manifestarse en la necesidad de prever cada detalle, revisar varias veces un trabajo o prepararte mucho más de lo necesario por miedo a equivocarte. También en decir que sí cuando estás saturada, pedir confirmación de que todo está bien o sentir culpa al descansar.
La responsabilidad y la organización son cualidades valiosas. Merece la pena detenerse cuando empiezan a estar acompañadas de miedo constante, rigidez o un esfuerzo que te deja sin espacio para vivir.
Quizá terminas una tarea y el alivio dura apenas unos minutos. Enseguida aparece otra obligación, otra posibilidad de fallo, algo más que deberías haber hecho.
Saber resolver y no saber cómo estás
A veces, esa atención permanente a lo pendiente deja tus emociones en segundo plano. Puedes explicar con precisión todo lo que has hecho durante el día y quedarte sin palabras cuando alguien pregunta cómo te sientes.
Tal vez te cuesta reconocerlo. O lo sabes, pero lo minimizas: «No es para tanto», «hay personas que están peor», «solo necesito organizarme».
Esta dificultad puede acompañar a la ansiedad, aunque no aparece en todas las personas ni es exclusiva de ella. También pueden aparecer tensión muscular, irritabilidad, problemas de sueño y cansancio.
Dar espacio a lo que te está pasando
El trabajo psicológico puede ayudarte a comprender qué sostiene esa preocupación, flexibilizar la autoexigencia, tolerar mejor la incertidumbre y expresar lo que necesitas. También permite revisar las cargas reales que estás asumiendo y cuáles necesitan un cambio.
No necesitas dejar de cumplir tus responsabilidades para que tu malestar merezca atención.
En LGS Clinic podemos ayudarte a entender lo que te ocurre y trabajar contigo para que el descanso, los límites y tus propias necesidades tengan lugar en tu vida.
Si te has reconocido en estas líneas, puedes solicitar una primera cita.


