Abrir la nevera. Mirar instagram. Poner Netflix.


En psicología hablamos de evitación emocional cuando intentamos alejarnos, distraernos o reducir el contacto con pensamientos, emociones o sensaciones que nos resultan incómodos.
Y no siempre parece evitación.
Puede parecer simplemente abrir Instagram, buscar algo que comer, llenar la agenda, encender Netflix o seguir trabajando un rato más.
Abres la nevera.
No tienes hambre.
La cierras.
Coges el teléfono. Escribes un WhatsApp. Miras Instagram. Pones una serie que ni siquiera te interesa demasiado.
A veces hacemos cosas no porque queramos hacerlas.
Sino porque durante unos minutos consiguen que no prestemos atención a otra cosa.
A ese pensamiento que lleva días dando vueltas.
A esa espalda que lleva semanas avisando.
Al cansancio que ya hemos empezado a considerar normal.
O a ese hambre que quizá no tenía tanto que ver con comer.
Evitar no siempre parece evitar.
A veces parece estar ocupado.
Seguir trabajando. Mirar el móvil. Comer algo. Encender la televisión. Decir “ya se me pasará”.
Y funciona.
Al menos durante un rato.
El problema es que aquello a lo que no prestamos atención no necesariamente desaparece.
El cuerpo también aprende a esperar
Puedes acostumbrarte a levantarte con la espalda rígida.
A llegar a las seis de la tarde sin energía.
A vivir con la cabeza permanentemente encendida.
A comer deprisa y sin saber demasiado bien si tenías hambre.
A dormir peor de lo que dormías antes.
Y como puedes seguir funcionando, sigues.
Quizá por eso una de las frases que más repetimos es:
“No estoy tan mal.”
Y probablemente sea verdad.
Pero cuidarse no debería empezar solamente cuando estamos mal.
Psicología, fisioterapia y nutrición tienen algo en común
Empiezan prestando atención a uno mismo.
¿Qué lleva tiempo intentando decirte tu cuerpo?
¿Qué pensamiento estás intentando no pensar?
¿Qué hábito estás utilizando para compensar cómo te sientes?
¿Qué pequeña molestia has incorporado a tu vida como si tuviera que estar ahí?
No se trata de analizar cada cosa que hacemos.
A veces abrir la nevera es simplemente abrir la nevera.
Y ver Netflix puede ser una estupenda manera de descansar.
Pero otras veces merece la pena preguntarse:
¿Qué estaba sintiendo justo antes de hacer esto?
Puede que la respuesta no sea importante.
O puede que lleves bastante tiempo intentando no escucharla.
En LGS Clinic trabajamos desde Psicología, Fisioterapia y Nutrición para cuidar la salud también antes de que sea urgente.
Porque hay cosas en las que pensamos mucho cuando dejan de funcionar.
Y muy poco mientras todavía podemos cuidarlas.
Puedes reservar tu sesión enviando un mail a info@lgsclinic.es


