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El resto toma nota

Foto del escritor: Lucía Gracia Solana
Lucía Gracia Solana
9 oct
2 min de lectura
Dos compañeros conversan en una zona de descanso de una oficina luminosa decorada en tonos beige.

Ayer por la noche, después de llegar de la consulta, estaba releyendo La revolución emocional, de Inma Puig.


Un capítulo me hizo parar:

«Cuidamos a los muertos, los vivos rinden más».


Puig cuenta que el ejército de Estados Unidos observó que atender a los heridos y cuidar de los muertos en primera línea de combate mejoraba el rendimiento de quienes seguían luchando.


Piénsalo.


Ves a un compañero caer. Nadie va a buscarlo. Nadie se ocupa de él.


¿Qué pensarías?


Que mañana podrías ser tú.


Y que tampoco irían.


Ahora imagina que acuden. Que lo atienden. Que no lo abandonan.


Sigues teniendo miedo. Pero sabes algo que antes no sabías:


Si caigo, vendrán.


Mientras leía, pensé en las empresas.


En esa persona que lleva años resolviendo problemas y un día tiene uno propio.


En quien siempre se queda un rato más y ahora necesita salir antes.


En quien enferma.


La empresa responde. Y el resto toma nota.


Porque cuando tratas a alguien que necesita ayuda, también estás contestando una pregunta de quienes lo observan:


«¿Qué harán conmigo si algún día estoy así?».


Puig habla de corporativismo inconsciente. La psicología del trabajo estudia parte de este fenómeno mediante la justicia organizacional: también juzgamos a una empresa por cómo trata a nuestros compañeros.


Puedes decir que las personas son lo primero.


Pero el equipo recuerda qué hiciste cuando una de ellas dejó de llegar a todo.


Si la escuchaste. Si buscaste una solución. Si la hiciste sentir una carga.


Y entre quienes observan puede haber alguien que también necesita ayuda.


Alguien que, después de verlo, decidirá si te lo cuenta.


Cómo tratas a quien hoy necesita apoyo puede decidir quién te lo pedirá mañana.


Lucía Gracia Solana · Psicóloga sanitaria · LGS Clinic, Huesca.

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